Funciones sintácticas del vocativo en latín

Kühner-Stegmann lo define como el caso de la invocación o el llamamiento (del griego κλητική, klētikḗ, «relativo a llamar»), y destaca que es el único que no forma parte de la estructura lógica de la proposición.

Aquí tienes sus funciones y matices:


I. Función de Apelación o Invocación

Es el uso puro del vocativo para dirigirse a una persona o cosa personificada.

  • Uso Directo: Para llamar la atención del interlocutor.
    • Ejemplo: Et tu, Brute?
    • Traducción: ¿Tú también, Bruto?
  • Con Interjecciones: Frecuentemente aparece acompañado de la interjección O para dar mayor énfasis, solemnidad o carga emocional (exclamativo).
    • Ejemplo: O di immortales!
    • Traducción: ¡Oh, dioses inmortales!

II. Posición en la Frase

Kühner-Stegmann observa una regla de estilo muy habitual en el latín clásico respecto a la colocación del vocativo:

  • Posición Enclítica: El vocativo no suele encabezar la frase, sino que tiende a ocupar el segundo o tercer lugar para suavizar la apelación, a menos que sea un grito o una llamada urgente.
    • Ejemplo: Credo, iudices, vos mirari.
    • Traducción: Creo, jueces, que vosotros os asombráis.

III. El Vocativo y el Nominativo (Sincretismo)

Esta gramática profundiza en la relación morfológica entre ambos casos:

  • Identidad de formas: En casi todas las declinaciones, el vocativo es idéntico al nominativo. La excepción más notable es el singular de la segunda declinación en -us, que hace el vocativo en -e.
    • Ejemplo: Marce (Voc.) frente a Marcus (Nom.).
  • Nominativo por Vocativo: En ocasiones, especialmente con adjetivos que acompañan a un vocativo o en el lenguaje solemne de las leyes y plegarias, el nominativo asume la función apelativa.
    • Ejemplo: Audi tu, populus Albanus.
    • Traducción: Escucha tú, pueblo albano (en lugar de popule).

IV. El Vocativo en la «Aposición»

Cuando el vocativo lleva una aposición o un adjetivo, estos también deben concordar en vocativo, aunque Kühner-Stegmann señala que el uso del nominativo en estos casos es un rasgo de arcaísmo o poesía.

  • Ejemplo: Salve, mi bone amice.
  • Traducción: Salve, buen amigo mío.